Antes de las lluvias, revisar los desagües del jardín ayuda a evitar acumulaciones de agua en caminos y zonas bajas. Retira hojas, tierra y restos vegetales de las rejillas y comprueba que el agua pueda circular sin obstáculos.
Limpieza preventiva
Levanta la suciedad superficial con guantes y herramientas adecuadas. No retires ni dejes fuera de su sitio las tapas de los registros; son importantes para la seguridad. Si hay barro acumulado, limpia con cuidado sin empujarlo hacia el interior del conducto.
Comprueba el drenaje
Después de limpiar, vierte una pequeña cantidad de agua y observa si fluye. Revisa también que las pendientes dirijan el agua hacia los desagües y que no haya obstrucciones visibles.
Cuándo pedir ayuda
Si el agua sigue estancada, hay malos olores o el atasco parece profundo, evita introducir productos químicos o herramientas improvisadas. Contacta con un profesional para revisar la instalación. Mantén las rejillas despejadas durante el otoño, cuando las hojas y la lluvia pueden acumularse con rapidez.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913