El pH indica si un suelo es ácido, neutro o alcalino y puede influir en la disponibilidad de nutrientes para las plantas. No existe un valor ideal para todos los cultivos: conviene conocer las necesidades de las especies que quieres plantar.
Cómo medirlo
Utiliza un kit de análisis o envía una muestra a un laboratorio. Toma pequeñas porciones de varios puntos de la zona, a una profundidad similar, mézclalas y sigue las instrucciones del método elegido. Evita muestrear justo después de aplicar abonos o enmiendas.
Interpreta el resultado
Compara el valor obtenido con el rango recomendado para tus plantas. Un pH fuera de su rango puede dificultar la absorción de algunos nutrientes, aunque también pueden intervenir el drenaje, la materia orgánica y otros factores.
Qué hacer
Antes de corregir el suelo, confirma el resultado y actúa gradualmente. Las enmiendas para subir o bajar el pH dependen del tipo de suelo y pueden tardar en hacer efecto. No añadas cal, azufre u otros productos a ciegas: consulta recomendaciones locales o asesoramiento técnico y vuelve a medir después.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913