Una planta puede necesitar un cambio de maceta cuando sus raíces dan vueltas dentro del recipiente, salen por los agujeros de drenaje o el sustrato se seca con demasiada rapidez. También conviene trasplantar si el crecimiento se ha detenido sin otra causa aparente.
Elige el recipiente
Escoge una maceta con orificios de drenaje, solo un tamaño mayor que la anterior. Un recipiente excesivamente grande retiene más humedad y puede dificultar el manejo del riego. Limpia la maceta si es reutilizada.
Cómo hacer el trasplante
Riega ligeramente la planta con antelación si el sustrato está muy seco. Extrae el cepellón con cuidado, afloja suavemente las raíces exteriores si están muy apretadas y coloca la planta a la misma profundidad que tenía antes. Completa con sustrato adecuado y presiona solo lo necesario.
Después del cambio
Riega para asentar la mezcla, dejando que el exceso drene. Durante unos días, protege la planta del sol intenso y evita abonar hasta que se recupere. No cambies de maceta por calendario: la frecuencia depende de la especie y su crecimiento.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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