Los bulbos de floración primaveral se plantan normalmente en otoño, para que desarrollen raíces antes de los meses fríos y florezcan al llegar la primavera. El momento exacto depende de la especie y del clima de la zona.
Elección del lugar
Busca un lugar luminoso y con buen drenaje. La mayoría de los bulbos se pudren si permanecen en suelo encharcado. Afloja la tierra y, si es muy compacta, mejora su estructura antes de plantar.
Plantación
Coloca cada bulbo con la punta hacia arriba y sigue la profundidad y separación indicadas para la especie en el envase o en una fuente fiable. Como orientación, muchos se plantan a una profundidad equivalente a dos o tres veces su altura, pero hay excepciones.
Riego y cuidados
Después de plantar, riega para asentar la tierra si el suelo está seco, sin saturarlo. Durante el crecimiento, ajusta el riego a las lluvias y necesidades de la planta. Cuando termine la floración, deja que las hojas se marchiten de forma natural: ayudan a reponer reservas para el siguiente ciclo. Retíralas solo cuando estén secas.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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