Las calvas pequeñas del césped pueden recuperarse mediante una resiembra cuando las condiciones favorecen la germinación. En muchos jardines, el final del verano y el comienzo del otoño son buenas épocas; también puede hacerse en primavera si las temperaturas son suaves. El momento adecuado depende de la mezcla de semillas y del clima local.
Preparación de la zona
Retira hojas, restos y hierbas secas. Afloja suavemente la superficie de la calva con un rastrillo o una herramienta manual para que la semilla pueda contactar con el suelo. Si hay compactación, airea ligeramente; evita trabajar el terreno cuando esté embarrado.
Siembra y cobertura
Utiliza una mezcla compatible con el césped existente y con la luz, el uso y el riego disponibles. Reparte la semilla de forma uniforme siguiendo la dosis indicada en el envase. Cúbrela con una capa muy fina de sustrato o tierra cribada: no debe quedar enterrada en profundidad.
Riego y primeros cuidados
Mantén la superficie húmeda con riegos ligeros y frecuentes hasta la germinación, sin encharcar ni desplazar las semillas. Cuando las plántulas estén establecidas, reduce gradualmente la frecuencia y adapta el riego al tiempo y al tipo de suelo.
Evita pisar la zona mientras nace el césped. Espera a que alcance altura suficiente antes del primer corte y utiliza una cuchilla afilada; no retires demasiado follaje de una vez. Si la calva vuelve a aparecer, revisa causas como sombra intensa, compactación, drenaje deficiente o riego irregular antes de repetir la siembra.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913