Cuando se anuncian noches frías, las plantas en maceta pueden sufrir antes que las que están en el suelo, porque sus raíces tienen menos protección. Anticiparse y adaptar las medidas a cada especie ayuda a reducir el estrés por frío.
Antes de la bajada de temperaturas
Identifica las plantas sensibles y consulta sus necesidades: no todas toleran igual el frío. Si puedes, traslada las macetas a un lugar resguardado, luminoso y ventilado, como un porche o una pared protegida. Evita meterlas junto a una fuente de calor.
Si no puedes moverlas
Agrupa las macetas cerca de una pared protegida y levántalas del suelo frío con soportes adecuados. Cubre las plantas sensibles con manta térmica transpirable, sin apretar ni doblar el follaje; retírala o ventila cuando suba la temperatura. Protege también el recipiente si es especialmente vulnerable a las heladas.
Riego y cuidados
Antes de regar, comprueba la humedad del sustrato. En tiempo frío las plantas suelen consumir menos agua, así que evita mantener la tierra empapada. No podes ni abones por rutina durante una ola de frío: espera a que pase y revisa después si hay daños.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913