Retirar las hojas que se acumulan sobre el césped ayuda a que la hierba reciba luz y aire. Una capa gruesa y húmeda puede debilitar el césped y favorecer zonas amarillentas o dañadas.
Cuándo conviene retirarlas
Si hay pocas hojas y están dispersas, no siempre hace falta rastrillar de inmediato. Cuando cubren buena parte de la superficie, retíralas antes de que se apelmacen, especialmente después de lluvias o en zonas sombrías.
Cómo hacerlo con cuidado
Trabaja preferiblemente con la hierba seca. Usa un rastrillo de abanico y movimientos suaves para no arrancar las hojas del césped ni compactar el suelo. En áreas grandes, ajusta la máquina recogedora o el cortacésped según las instrucciones del fabricante.
Aprovecha los restos
Las hojas sanas pueden compostarse o triturarse para utilizarlas como acolchado en parterres. Evita incorporar al compost hojas con signos claros de enfermedad, y no dejes que el material triturado forme una capa compacta sobre la hierba.
Después de limpiar
Comprueba si hay zonas encharcadas o muy sombreadas y vigila la recuperación del césped. En otoño, la frecuencia de retirada dependerá de la cantidad de hojas, la lluvia y el crecimiento de la hierba.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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