Los tutores pueden ayudar a estabilizar algunos árboles jóvenes mientras sus raíces se establecen. No todos los árboles los necesitan: conviene valorar la exposición al viento, el tamaño del árbol y la firmeza del cepellón antes de colocarlos.
Cómo sujetar el tronco
Utiliza una cinta ancha y flexible, adecuada para árboles, y colócala con holgura formando un ocho entre el tronco y el tutor. Así se evita que la corteza roce directamente con la estaca. No aprietes el amarre: el tronco necesita espacio para crecer y poder moverse ligeramente.
Instalación segura
Coloca el tutor de forma que no dañe el cepellón ni las raíces principales. Debe aportar estabilidad sin mantener rígida toda la copa. La cantidad y la posición de los tutores dependerán del árbol y de la exposición al viento.
Revisión y retirada
Revisa periódicamente los amarres y aflójalos si se ajustan al tronco o provocan rozaduras. Comprueba también la estabilidad después de episodios de viento. Retira los tutores cuando el árbol se sostenga por sí mismo; no los dejes indefinidamente, porque podrían limitar su desarrollo o dañar la corteza.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913