Las herramientas limpias y bien conservadas facilitan el trabajo y ayudan a evitar la transmisión de plagas y enfermedades entre plantas. Tras terminar una poda o retirar partes enfermas, elimina la tierra y los restos vegetales adheridos a tijeras, sierras y otros útiles.
Lava las herramientas con agua y jabón cuando sea necesario y sécalas bien para prevenir la corrosión. En herramientas de corte, desinfecta las hojas entre plantas, sobre todo al trabajar con material sospechoso de enfermedad. Utiliza un producto adecuado siguiendo las indicaciones de su etiqueta, y deja secar antes de guardar. No mezcles productos ni los apliques sobre la planta.
Revisa periódicamente tornillos, mangos y mecanismos de bloqueo. Afila las hojas cuando pierdan eficacia: un corte limpio causa menos desgarros y facilita la recuperación de la planta. Guarda cada útil seco, protegido de la humedad y fuera del alcance de niños. Una rutina breve después de cada jornada prolonga la vida de las herramientas y mantiene el jardín más seguro y saludable.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913