Cuando el suelo está empapado, evita pisar las zonas de cultivo y los parterres. El tránsito sobre tierra muy húmeda puede compactarla, reducir el aire disponible para las raíces y dejar marcas difíciles de corregir.
Espera a que drene
Después de lluvias intensas o riegos abundantes, deja que el agua se infiltre y que la superficie pierda el exceso de humedad antes de trabajarla. La tierra está demasiado húmeda si se pega a las herramientas o forma una masa compacta al apretarla.
Planifica los recorridos
Utiliza caminos o losas para llegar a las distintas zonas del jardín. Si necesitas acceder a una parte mojada, coloca una tabla ancha para repartir el peso y reducir la presión sobre el terreno.
Cuidados posteriores
No labres ni rastrilles suelo saturado: puedes destruir su estructura y compactarlo aún más. Cuando se seque, observa si se han formado charcos o costras y mejora el drenaje si el problema se repite.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913