Durante el invierno, muchos tallos secos huecos pueden servir de refugio a insectos, incluidas abejas solitarias. Si la planta está sana y no supone un riesgo, deja algunos tallos en pie hasta el final del invierno.
Qué tallos conservar
Elige tallos firmes, sin signos de enfermedad ni plagas problemáticas. Deja un pequeño grupo en zonas tranquilas del jardín, sin bloquear caminos ni accesos. Los tallos huecos y secos ofrecen cavidades protegidas donde algunos insectos pueden resguardarse.
Cuándo retirarlos
Al final del invierno o al comienzo de la primavera, revisa los tallos. Si necesitas podarlos, hazlo cuando haya pasado el periodo frío y de forma gradual. Corta las partes sobrantes y deja los restos en un lugar resguardado unos días antes de compostarlos, para permitir que los insectos que los ocupan puedan salir.
No dejes material enfermo en pie: retíralo y elimínalo de manera adecuada. Mantén siempre despejadas las zonas de paso y adapta la limpieza a las plantas y condiciones de tu jardín.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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