El espino albar (Crataegus monogyna) es un arbusto o pequeño árbol caducifolio de ramas espinosas, presente en buena parte de la península ibérica. Sus hojas lobuladas, sus flores blancas de primavera y sus frutos rojos otoñales, conocidos como majuelas, lo hacen fácil de reconocer.
Un refugio para la fauna
Sus flores ofrecen recursos a los insectos polinizadores. Las ramas densas y espinosas proporcionan refugio y lugares de nidificación, y sus frutos alimentan a numerosas aves. Por estas características resulta interesante en setos y jardines naturalizados.
Ubicación y suelo
Puede crecer a pleno sol o en semisombra. Se adapta a distintos suelos, aunque conviene evitar las zonas que permanecen encharcadas. Para elegir su emplazamiento, ten en cuenta su desarrollo y sus espinas, especialmente cerca de caminos y zonas de paso.
Riego y mantenimiento
Tras la plantación necesita riegos regulares mientras desarrolla sus raíces, ajustados al clima y al tipo de suelo. Una vez establecido tolera periodos secos, aunque los ejemplares jóvenes y los cultivados en condiciones más cálidas pueden necesitar apoyo. Comprueba la humedad del suelo antes de regar y evita el exceso de agua.
La poda puede limitarse a retirar ramas secas, dañadas o que dificulten el paso. Si buscas flores y frutos, evita recortes intensos e indiscriminados. Usa guantes resistentes por sus espinas y desinfecta las herramientas cuando corresponda.
Observa la planta de forma periódica para detectar posibles plagas o enfermedades y actúa según el problema identificado. Un buen emplazamiento y un riego adecuado son la base de su cuidado.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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