La cornicabra (Pistacia terebinthus) es un arbusto o pequeño árbol caducifolio de la región mediterránea, presente en amplias zonas de la península ibérica. Sus hojas compuestas adquieren tonos rojizos en otoño. En ellas pueden aparecer agallas alargadas y curvadas, provocadas por ciertos pulgones; no son frutos.
Hábitat y ubicación
Crece de forma natural en matorrales, claros y laderas soleadas, a menudo en terrenos pedregosos y bien drenados. En el jardín conviene darle espacio para desarrollarse y evitar los lugares donde el agua se acumula. Tolera bien el calor y, una vez establecida, puede resistir periodos secos.
Riego y mantenimiento
Tras la plantación, riega con moderación mientras arraiga, dejando que el suelo drene entre riegos. Más adelante suele requerir poco aporte de agua, salvo en sequías prolongadas o si está en maceta. El encharcamiento continuado puede dañar las raíces.
Poda y valor natural
Basta con retirar ramas secas, dañadas o mal orientadas cuando sea necesario. Evita podas intensas sin motivo y considera su tamaño adulto al elegir el emplazamiento. Sus flores y frutos proporcionan recursos a la fauna y sus ramas ofrecen refugio.
Las agallas forman parte de la respuesta de la planta a la actividad de insectos. No son frutos y su presencia, por sí sola, no justifica aplicar un tratamiento. Observa el estado general de la cornicabra antes de intervenir.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
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