El lentisco (Pistacia lentiscus) es un arbusto mediterráneo perenne, aromático y resistente a la sequía una vez establecido. Sus hojas permanecen verdes todo el año y sus pequeños frutos pasan de rojos a oscuros al madurar.
Ubicación y suelo
Elige una zona soleada o con semisombra luminosa y suelo bien drenado. Tolera terrenos pobres y secos, pero no el encharcamiento. Deja espacio suficiente para que se desarrolle, especialmente si quieres conservar su porte natural.
Riego
Mientras arraiga, riega según el clima y la humedad del terreno, dejando que el suelo drene entre riegos. Una vez establecido, necesita riegos moderados y espaciados; el exceso de agua puede perjudicar sus raíces.
Poda y cuidados
No necesita podas fuertes. Retira las ramas secas o dañadas y, si hace falta, recorta ligeramente para mantener su forma. Evita eliminar demasiada vegetación a la vez y adapta el momento de la poda a las condiciones de tu jardín.
Flores y frutos
El lentisco suele presentar flores masculinas y femeninas en ejemplares diferentes. Los ejemplares femeninos polinizados producen pequeños frutos que maduran de rojo a negro. Su follaje denso ofrece refugio a la fauna del jardín.

C. León Felipe, 7A, 1Izd
633623913